¿Qué le hacemos?, es parte de la vida

Nunca he sido buena esperando, siempre tengo claro lo que quiero y nadie entiende eso porque la mayoría vive de arrepentimientos, pero para mí el hubiera no existe, todo lo que he vivido me ha traído hasta hoy y no sé si he crecido, madurado, mejorado ni nada de esas cosas, lo único que me detengo a ver es que si hoy me muriera y pudiera verme desde lejos, estaría conforme con cada una de mis decisiones, o traducido al caló mexicano: estuvo bien toda la chingadera. 
Me gusta lloriquear, ¿qué le hacemos?, es parte de la vida.
No creo en el destino y sí creo en la sabiduría de mi propio silencio, en mi propio impulso que hace que la vida suceda, porque las almohadas no hablan si uno no pregunta y los pies no caminan solos.
¡Qué difícil ha sido caminar en penumbras y no saber para donde ir! 
Vaya satisfacción que tengo al vivir, me ha costado, tal vez me quede sola pero bien dicen popularmente: A la chingada y jalemos pa'delante. 
No puedo esperar para descubrir lo que me espera, quiero volar más alto y nunca más caer. 

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