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Lo bueno, lo malo y lo peor..

El año está agonizando, está por terminar. Ya estamos a unos días de navidad y unos más para que el
2014 agonice. Es increíble como pasa el tiempo. Siento que fue ayer el día que estaba llorando por tonterías. Es increíble todo lo que crecí y por todo lo que pasé y sigo pasando. Que difícil proceso de maduración.
Estoy a unos meses de terminar ciclos y de demostrarme que sí se puede cuando se quiere. Ha sido un proceso muy difícil y cada vez que avanzo lo veo más sencillo de lo que parece.
Este año ha sido maravilloso, he conocido personas maravillosas, dejé a unas en el camino, he viajado, me he reído, he llorado y he sufrido mucho; sufrimiento por nadie más que por mi.
A veces sentimos que el mundo se nos acaba cuando perdemos a una persona pero no nos damos cuenta de qué nos estamos perdiendo nosotros mismos.
El martes pasado recibí la mejor noticia que podía haber tenido, literalmente volví a nacer.
Tenía mucho miedo pero esto ha sido solo un freno porque al parecer, a la vida le hice pensar que iba demasiado rápido. Viviendo rápido. Las enfermedades es lo que nos enseñan. A detener el tiempo y decirnos que también hay alguien más importante que todo lo que existe a nuestro alrededor, nosotros.
Agradezco a la vida por esta segunda oportunidad. La aprovecharé.
Gracias la experiencia por la qué estoy pasando, pude darme cuenta que estoy rodeada de gente maravillosa, los mejores del mundo. Y todo el tiempo han estado al pendiente de mi y no permitieron que estuviera ni un momento triste. Siempre dándome ánimos y siendo los mejores. Los amo tanto.
Ha sido raro, este año lo clasificaría como el bueno, el malo y el peor; el 2014 ha sido un año lleno de retos, de superación personal, espiritual y familiar; 2014, lleno de aprendizaje y amor; el mejor año de mi vida porque gané una batalla; 2014, te odio pero te amo.
Y ahora yo sólo le pido al 2015: sé como 2014 pero lleno de salud y amor; 2015, te espero para seguir ganando batallas, lucharé contra todo lo malo que traigas y seré feliz con lo bueno, lo malo y lo peor que me des.

Y tú maldito, llenaste mi cuerpo de maldad, pero tu ya no estás aquí. Seguramente porque allá arriba hay alguien que me ama demasiado. Solo me queda decirte: ¡ME LA PELAS! y porfi, ¡NO VUELVAS JAMÁS!

El dolor por amor no duele igual que el físico y sinceramente prefiero sufrir por amor..

Nos leemos en en 2015. :) 

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